No todo lo que parece importante realmente lo es
En las dos últimas semanas me pasó algo muy típico de mi trabajo. Tenía que hacer seguimiento a un cliente por una propiedad que, objetivamente, estaba bien posicionada: buen precio, buen cliente, buen contexto. No era urgente, así que lo fui pateando. Paralelamente tenía reuniones agendadas para dentro de varios días que ya me ocupaban la cabeza. Nada había cambiado en las operaciones. Lo único distinto era cuántas veces algo aparecía frente a mí. Ahí me cayó la ficha: no todo lo que sentimos importante realmente lo es. Muchas veces la importancia no nace del impacto real, sino de los recordatorios. La psicología lo llama priming : lo que vemos seguido, nuestro cerebro lo infla. Los magos usan esto todo el tiempo. Repiten palabras, gestos o miradas antes del truco para llevar tu atención a donde ellos quieren. Cuando llega el momento clave, tu mente está preparada para mirar ahí… y se pierde lo que realmente importa, que suele estar pasando en otro lado. Esto pasa con facturas a pagar...